boycott fast fashion - ¿Sabes quién hizo tu ropa? - Camila Sánchez

boycott fast fashion - ¿Sabes quién hizo tu ropa?

by - junio 13, 2019




Hoy les dejo un texto que hice para un trabajo de la universidad en el que toqué el tema de la moda rápida y su verdadero precio. Este es un tema muy importante y del que no se habla tanto como se debería, así que aquí les dejo el texto y espero que reflexionen un poquito sobre nuestro papel de consumidores y como siendo un poquito más conscientes al momento de comprar podemos causar un gran impacto:


LA INDUSTRIA TEXTIL Y SU IMPACTO EN LA POBREZA DE ALGUNAS SOCIEDADES
        ¿Cuál es el verdadero precio de la ropa que consumimos? Hoy en día, las grandes multinacionales dedicadas a la industria textil no hacen más que explotar a sus trabajadores, sometiendolos a pésimas condiciones de trabajo y pagándoles un salario muy bajo. Parece que en esta industria los intereses económicos priman frente a la vida de un ser humano. No hay duda alguna de que las multinacionales dedicadas a la industria textil son una de las grandes causas de pobreza en algunas sociedades. Pues estas hacen una gran parte de el desarrollo de su economía, aprovechándose así de esta situación para reducir gastos dejando la salud y la seguridad de sus trabajadores por fuera.


Los trabajadores de la industria textil se desempeñan en pésimas condiciones laborales. Los consumidores de países primer mundistas buscan ropa económica, pero lo que no se sabe es que estos terminan pagando un costo mucho más caro de lo que parece. Las condiciones en las que trabajan las personas que hacen la ropa de muchas de las marcas internacionalmente conocidas por su modelo de moda rápida, son sometidas a unas condiciones de trabajo lamentables y en muchos casos esclavizantes. Esto se debe a que trabajan bajo un ambiente que en muchos casos no brinda seguridad para las vidas de los trabajadores y como si fuera poco, el salario por el cual estas personas arriesgan sus vidas es mínimo ya que “(...)Las trabajadoras y los trabajadores pasan sus largas jornadas, demasiado a menudo por encima de las 14 horas diarias durante 6 ó 7 días a la semana, a cambio de salarios de unos 30 euros mensuales.” (Sales,  2013). Esta situación es lamentable, porque tristemente los grandes empresarios y todas las personas detrás de las grandes sumas de dinero que producen estas multinacionales se dejan llevar por las ganancias. Dejando atrás los valores humanos e ignorando el daño que le producen a miles de personas. En un estudio reciente de la OIT (2016) “se estimó que las nuevas formas de esclavitud generan ganancias anuales de más de 150.000 millones de dólares, lo cual equivale a la suma de los beneficios de las cuatro empresas más rentables del mundo.” Esto quiere decir que el que estas personas sean sometidas a tan deplorables condiciones laborales, tristemente termina siendo un excelente negocio para las grandes multinacionales textiles. Ya que al cortar todos los gastos que aseguran un buen ambiente y condiciones laborales a sus trabajadores se ahorran mucho dinero. Un gran ejemplo de tales nefastas condiciones es lo que ocurrió el pasado 24 de abril del 2013:
El edificio Rana Plaza, de ocho plantas, se vino abajo, dejando más de mil muertos entre sus escombros. El inmueble se hallaba ubicado en Savar, muy cerca de Dacca, la capital de Bangladesh. El arquitecto que lo construyó declaró a The Telegraph que el complejo se había diseñado en 2004 para albergar tiendas y oficinas, no fábricas. Sin embargo, en la actualidad alojaba múltiples talleres textiles, en los que, al parecer, se fabricaba la ropa para muchas de las prominentes empresas del sector (Berian, 2013).
Esta es una muestra de la triste realidad detrás de cada prenda de ropa que se vende en las      grandes multinacionales textiles alrededor del mundo como el grupo Inditex, h&m, Forever 21 o el Corte Inglés. Lo cual nos obliga plantearnos la siguiente pregunta: ¿Realmente vale la pena adquirir prendas de ropa a un precio aparentemente económico pero que en realidad cuestan la vida de quienes hacen nuestra ropa? 


Por otro lado, la industria textil hace gran parte del sector económico de estos países y sus gobiernos no cumplen con leyes firmes que favorezcan a el trabajador. En estos países tercermundistas, la industria textil juega un papel muy importante en la economía de el país, ya que una de sus principales fuentes de ingresos económicos son las exportaciones de el sector textil. Un claro ejemplo de la importancia de esta industria en estos países es el papel que esta juega en Bangladesh ya que según el Banco Mundial (2017)
El sector textil de Bangladesh es vital para la economía del país ya que representa el 82% de los ingresos procedentes de las exportaciones totales. Su evolución ha sufrido un crecimiento exponencial en los últimos años donde casi se ha duplicado: ha pasado de suponer 6.700.000 millones de dólares en 2004 a 13.200.000 millones de dólares en 2011.
Esto quiere decir que el sector textil es incondicional para que la economía de estos países se desarrolle prosperamente. Entonces teniendo esto en cuenta, ¿Por qué seguimos tantas injusticias sometidas a los trabajadores de esta industria? ¿Los gobiernos por qué no toman acción y velan por su mano de obra? Pues la respuesta a estos interrogantes es simple y clara: estos gobiernos no cuentan con leyes lo suficientemente fuertes para velar por el bienestar de las personas que trabajan en estas fábricas de ropa. 
“El perfil del tipo demandante que recurre a la industria textil de Bangladesh se puede resumir en: demanda que se aprovecha del vacío legal en materia de relaciones laborales con una ausencia de legislación eficaz así como del desinterés generalizado por parte del gobierno de Bangladesh respecto a dicha legislación, lo que supone un reducción del coste aprovisionamientos para los demandantes.” (Lim, Pena, Pérez, Sánchez y Sosa, 2017)
Hay una clara falta de interés por parte de el gobierno de Bangladesh para hacer eficaz su leyes y proteger sus relaciones laborales. Por esta razón, la industria textil que recurre a su mano de obra toma esa ventaja para reducir muchos costos y de esta manera, recibir aún más ganancia por sus ventas.


          Así pues, la situación en la que se encuentra la industria textil en estos países es triste y lamentable. Someten a sus trabajadores a nefastas condiciones sin regulación ni restricción alguna ya que sus mismos gobiernos no cuentan con leyes que se hagan valer para el bienestar de la mano de obra de su país. La situación es muy triste, las grandes multinacionales son una gran causa de los altos índices de pobreza que presentan estos países. Como consumidores debemos ser más conscientes acerca de la ropa que consumimos. Por esta razón, cada vez que compremos una nueva prenda deberíamos hacernos las grandes preguntas ¿Quién hizo mi ropa? ¿En qué condiciones trabaja la persona que la confeccionó? ¿Esta persona recibe un buen sueldo? ¿Trabaja en buenas condiciones? O ¿Estoy pagando una prenda hecha de esclavitud laboral? Después de responder estos interrogantes, ¿Cuál es tu decisión? ¿Consideras que vale la pena ese precio? Ya se, tal vez el dejar de comprar una sola prenda de estas grandes empresas no hará una gran diferencia ni detendrá esta situación, pero si cambiará la manera en que consumes y eso es suficiente para hacer de este mundo un lugar un poquito mejor.  




mucho amor,



lots of love,
mila


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